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Allen Ginsberg, tras leer las críticas oficiales a su poema Aullido:
"La poesía ha sido atacada por un aterrorizado hatajo de ignorantes y pelmazos que no comprenden cómo se hace, y el problema con estos cretinos es que tampoco la reconocerían si se les apareciera en mitad de la calle y se los follara a plena luz del día."

miércoles, 16 de septiembre de 2020

El río

 


Callados,

como aquellos que observan su propio velatorio,

indiferente y vacío,

manos sólo usadas para aplaudir tragedias,

santos óleos en fila india,

brote,

rebrote,

imbéciles apocalípticos,

liberticidas,

suicidas en cómodos tributos diarios,

sustento para el monstruo que ocupa sus cabezas. 

 

En la otra orilla,

corazones latiendo más deprisa

de lo que avanza su fábrica de muerte.

 

 

 

 

 

 

domingo, 30 de agosto de 2020

Por nuestro bien y sólo para siempre


Nos van a implantar un chip en el cerebro,
puesto que,
a pesar de los esfuerzos
del Sistema de Salud Totalitario,
aún hay quien duda. 
 
Ya no estaremos tristes
al ver un árbol con un tiro en la nuca,
no habrá gritos de angustia en la pesadilla,
no habrá pesadillas ni sueños
con llamas en el tejado de la cárcel,
negaremos el odio y su contrario,
todo será distinto,
más limpio,
más seguro el paso hacia una tumba
a la que iremos tan sanos
como una manzana podrida. 
 
Recicladores del espanto
de no saber reír hasta las lágrimas. 
 
Ponte la mascarilla”, nos dirán,
y no habrá nadie que se oponga
a tan feliz acontecimiento,
porque será por nuestro bien
y sólo para siempre.













lunes, 24 de agosto de 2020

La noche canta, yo bailo


Si el aire se mueve como un espectro y

construye desiertos

con dunas que ocultan los campos de trigo,

vuelve, elevando mi columna vertebrada,

la noche y canta

para qué sirven mis manos.

 

El tiempo se empeña en que olvide ser culebra

sobre una rama de olivo,

pero sé defenderme

cuando quieren cortarme la lengua. 

 

Cambio de piel,

tomo el fruto y bailo

la balada de la hoguera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 30 de julio de 2020

Símbolos


He cambiado de símbolos,
ahora son más naturales.
Naturalmente, se ofenden ante lo mismo,
pero de otra forma.
Lloran si no llueve sobre las tumbas;
hostiles a normas,
crecen en barrios
sin nombre,
sin aceras, sin gente adulta.
Son lagartijas boca de lobo,
materia en vacío,
semillas al aire.
Están hechos de polvo
de estrellas por nacer.







sábado, 25 de julio de 2020

Los ríos no se detienen



Sabes que tengo paciencia,
pero es natural que se agote.
Si das otro paso,
verás puños en el aire.
La encina es fuerte y no está sola.
A su lado hay flores 
de una ternura salvaje,
piedras oasis,
pueblos transparentes,
palabras abiertas,
puertas sindicales.
Nada es para siempre,
y menos aún
chimeneas en Auschwitz.













jueves, 16 de julio de 2020

Vuelan los tejados


Se inundan alcantarillas,
el mar viste de negro,
los álamos aúllan al cielo,
maldiciendo el mediodía.

El producto es diseñado sin factores,
la canalla se divierte,
las máquinas obedecen,
y yo coso mis tejidos de colores. 
 
Los encontré en la basura,
el lugar de los tesoros;
los uno
mientras vuelan los tejados.









sábado, 11 de julio de 2020

Entre fieras salvajes


Sin guantes ni mascarilla,
despeinada,
ni vergüenza ni miedo,
con la paciencia marchita,
manchas en el vestido arrugado
y un cartel en el que se leía
que abrazaría a quien la insultara.


Feliz,
a juzgar por su sonrisa,
libremente deambulaba
entre las fieras salvajes
que veían el telediario.