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Allen Ginsberg, tras leer las críticas oficiales a su poema Aullido:
"La poesía ha sido atacada por un aterrorizado hatajo de ignorantes y pelmazos que no comprenden cómo se hace, y el problema con estos cretinos es que tampoco la reconocerían si se les apareciera en mitad de la calle y se los follara a plena luz del día."

sábado, 24 de junio de 2017

Ese recuerdo


Me sitúa en el impacto 

de la mitad de la caída.

Su maldición consiste en la transitoria eternidad 

del desconsuelo,

como un marino pensando quién se comerá su cuerpo

sobre una balsa de medusas.

Se impone, nadie le pidió que saliera de la cueva,

surge por sorpresa y asusta y 

parece un cráneo vengativo arrojando aliento helado 

con la negra luz de sus dos cuencas vacías.

Es una guadaña espantando a las flores.

Me da igual aquel día que se empeña en recordarme,

los hechos, los detalles, desarrollo y resultado,

pero no quiero sentir de vez en cuando algunas veces

a la muerte presumiendo, arrogante,

de caprichos satisfechos.

Me gustaría decirle que no es así

como se hacen las cosas.

















viernes, 16 de junio de 2017

Equivalencia


Si me baja al suelo una amenaza

(los teléfonos se nutren de voces alarmantes)

y suprimen por decreto el día

treinta y cinco de un septiembre denunciado

por hombres con su dedo y por mujeres

a la moda de Londres o allá donde

la guerra gane el premio y luego

detienen mi marcha y me llevan

a una vida sin grietas por las que colarse,

seguirá sin gustarme la vida

que te mata con tus propias manos;

prefiero cuando llueve casi

y tigres nuevos nacen

y la libertad se abre

a toda la extensión de la palabra,

porque entonces no puedo y no quiero

tienen el mismo sentido.

















viernes, 9 de junio de 2017

Mineral de hierro


Se adelanta el ave a cada bala y

guarda ramas para el nido en la mesa del invierno

vuelo ancho de estructura simultánea sobre el símbolo edificio

semejante a un sol enfermo 

mientras luce flor de encina

la nuca del rayo verde.

Y dirás que no se parece lo que canto

al arrullo que modulan los fantasmas

y tendrás razón

durante un segundo elástico 

por mi para tu idea.


A la nana nanita,

a la nana del latido,

mi niña sueña con escarcha derretida,

a la nana nanita,

mineral de hierro.











miércoles, 31 de mayo de 2017

La visita


Un insecto se posa en la ventana.

Tiene antenas y ojos compuestos de otros ojos 

que envían lo que ven a su cerebro análisis 

de visiones antes de las consecuencias.

Le dice ese órgano complejo que está en la boca de un antro

de idioma impreciso,

frontera distraída donde flota una brisa que vuelve y avanza

sobre el tacto

de la tierra.

Que dentro existen agua y llama

y cactus en invierno y un círculo dentro

de doce puntos cardinales en rueda elástica color de mandarina.

Que allí viven seres extraños

haciendo de algo

un abrigo.

Entra.










martes, 23 de mayo de 2017

La pregunta


Frecuento descampados 

que admiten barcos extranjeros

con vistas al estado de sitio

sin sitio

no sitio


-los camareros saben y

sirven cerveza con unas gotas de whisky-


frecuento llaves maestras que todo no lo pueden

así que no queda más ternura que

para el vaso y

para hacer la pregunta y

para ese aguacero impasible

que se acerca.













sábado, 13 de mayo de 2017

Causas conocidas


Hay mareas en el movimiento de la sangre

y un poco de oxígeno que a veces se hunde en la luz de las farolas;

hay naves fantasmas capitanes borrachos 

jugando a matar

al corazón de la selva

y albatros humillados por marinos que padecen

ningún amor 

en cada puerto.

Hay soles de octubre a las diez más un trébol

suman trece barricadas en el arco escrupulosamente absurdo

con que comienzan las revoluciones.


Hay partículas de agua construyendo nieblas.















lunes, 8 de mayo de 2017

Corazón de alambre


Nadie sale de casa cuando el sol se da la vuelta

y el aire agita muros y tejados:

está cerca el monte del silencio.

Volaron su carbón con dinamita,

desde entonces le llaman corazón de alambre y no habla

con seres animados a menos que contengan

círculos abiertos en corrientes vagabundas,

de ahí el vacío,

pero le crecen escamas, sirena ácida,

si hace el viento de esta noche:

“Aquí sigo,

antes moriréis vosotros que un átomo de mi cumbre”,

dice su canto, y nadie sale de casa,

por vergüenza.