Una foto no puede parar el tiempo,
lo hace ausente,
como si nunca hubiera existido.
Estás paralizado en una imagen que no reconozco,
ese rostro nunca ha estado entre mis labios.
No sé quién eres.
Como en el mundo de Beckett, en este espacio caleidoscópico las ideas están atrapadas en un cuerpo en ruinas que jamás podrá fijar la identidad de una realidad que constantemente se transforma.
Una foto no puede parar el tiempo,
lo hace ausente,
como si nunca hubiera existido.
Estás paralizado en una imagen que no reconozco,
ese rostro nunca ha estado entre mis labios.
No sé quién eres.
Un muerto es alguien que grita.
A la vida,
al deseo,
a la muerte
y a los gritos de los otros muertos.
Cava una fosa,
cúbrelo de tierra o deposítalo entre cemento.
O quémalo y esparce sus cenizas,
mezcladas con los restos
de un sarcófago barato,
o el que tiene el brillo
de la mejor calidad.
Que se haga cargo el viento.
También puede guardarse en el fondo del armario.
Seguirá gritando
lo que no entendemos.
Los talibanes ganan terreno,
la respuesta
no acaba de estar
donde debiera.
Ataque de pánico
en el único lugar de intensidades.
Sacaremos nuestras propias conclusiones
asumiendo,
de forma equitativa,
el aullido de los lobos.
Basta un segundo
para que todo cambie de arrullo a grito,
de música a sangre,
de baile a grano de arena
en la base de un reloj más triste
que un desierto malherido.
El sonido del cuerpo,
cayendo vertical tras el disparo,
ya no es ave ni canto,
no es pluma ni el vuelo
de una voz que nunca ofende.
En un instante se aprende
que hay muertes
más muertas que otras,
y nunca se olvida.
El jefe de la comunidad de expertos,
más de un centenar en el lado belga,
se aproxima como una serie,
pistas externas,
forma persistente en cualquier contexto.
Alteraciones psiquiátricas
transportan ametralladoras
-la cifra más alta-
a casi todas las partes del mundo
por carretera Panamericana.
Según los principios,
masivas protestas desaparecidas,
los tratamientos tendrán
el mismo objetivo.
Desde arriba
el pasado es un puente
ángel sin alas
la mejor razón por la que
ahora no y cuándo tú
café en los posos
ningún espacio
nada vuelve de un puerto fantasma
las velas hablan en los pies de la bailarina
es cierto
No son humanos,
no hay ruidos humanos cerca.
Una ceremonia interminable,
seguramente la más fría.
Miedo era el color de las paredes,
la araña el extremo confundido en la madeja,
ruedas con radios de carbono y despacio.
Aunque dicen que la peor mentira
Es la que elaboramos frente al espejo.