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Allen Ginsberg, tras leer las críticas oficiales a su poema Aullido:
"La poesía ha sido atacada por un aterrorizado hatajo de ignorantes y pelmazos que no comprenden cómo se hace, y el problema con estos cretinos es que tampoco la reconocerían si se les apareciera en mitad de la calle y se los follara a plena luz del día."

domingo, 17 de abril de 2016

Café amargo


Café amargo y luces de bohemia,
antes y después de los disparos.
Los coros son agudos y rompen el silencio que anida
sobre una mesa de horas consumidas dentro de la sangre;
suenan luego campanas doblando locas el aire
por los vivos de cemento,

22.000 laboratorios desfilan con botas nuevas 
de coltán sintético, anestesian escaparates 
en la retaguardia, ríen 
como si hubieran tenido siempre
ganas de morirse lamiendo sobredosis 
de cloroformo

(… de dónde habrá salido tanto uniforme... )

Café solo, vale la pena escaparse
de un final tan bien ejecutado.








lunes, 11 de abril de 2016

Ya no existen


No, poeta, los pájaros ya no existen:

ni azules ni los que llenaban el mundo.

Se han ido a repetir vuelos en lugares sin física ni tiempo límite,

ya no cuentan sus ojos cómo se ven los afanes

desde la vertical perspectiva.

Los cuentos no son posibles sin música,

a los niños se les duerme

con gases lacrimógenos.









lunes, 4 de abril de 2016

De manos frías


A una hora de manos frías,

despierto en gotas de cristales.

No sé cómo es la luz de esta madrugada,

la que llega vestida de agua, no existe,

mis ojos imaginan una claridad demente metalizada

que no sé dónde reposa.


Nada se mueve, salvo un coral esqueleto

dirigiendo su presencia insuperable hacia sí mismo.

Recuerda al brillo más anciano

lo que pueda ser detrás, amaneciendo.







lunes, 28 de marzo de 2016

Cuervos antes del primer ángel


Mi nostalgia es un país de arcilla sin forma desesperada.

Es una respiración de barro y de hierba que deja en la piel

la fría humedad de las serpientes. Con ella,

el techo convierte plumas en nidos que alzaron vuelos sin apenas alas,

como si fuera mi nostalgia llave de una puerta

visitada por cuervos antes del primer ángel.

Puede llegar a parecerse al rastro de un ciervo

limitando con mis pies a los pies de mi nostalgia,

entera de cuerpo, cuando no recuerdo quién soy,

de haber nacido tantas veces.










martes, 22 de marzo de 2016

El mismo animal


Le gusta que los chopos muevan sus hojas eléctricas,

lo jura por todos los recuerdos

de lo que nunca ocurrió todavía.


Dice que prometen un canto sin posturas de circo,

que esas manos verdes

aplauden que abjuran

de sórdidas miserias

impávidas,

que es agua que nombra,

nombrada en altura,

los nombres de nadie,

cuando dice a su cabeza:

“si sale al mundo, escucha las explosiones

que predijo.”


Mountain y Girl siempre fueron el mismo animal

de escamas transparentes.






jueves, 17 de marzo de 2016

Médula


No te sabes poeta,

pero el último trago te inunda de olas.

La acera es el reflejo sobre el que brillas, raíz de mandrágora,

y no ves tu belleza, timón partido, porque no te sabes poeta.

Te elevas, sacudiendo de tus hombros tanta importancia, y respiras

el aire de un sueño que parece posible a mil kilómetros

de un lugar cualquiera; sólo hay que avanzar algo cada día,

piensa esa ventana iluminada un poco. Apagada.

Las manos en los bolsillos,

llenos de no te sabes poeta.

Pero silbas, cada vez que lloras.





domingo, 13 de marzo de 2016

En el mismo lugar


Set Me Free Little Girl, en el mismo lugar donde nacen las lunas.

Stoned forever el abrigo y las nervaduras sintácticas del apogeo, el espacio naciendo de Valle cruzado 

con Ovidio y Warhol retratando Madrid es una tasca de vino barato y canas largas 

que venden costo a presencias nuevas tan antiguas como ellos: dos mujeres besando la Alhambra, 

un hacedor de versos con sabor a café de fotografía, 

una pagana con alma de animal antes de los mandamientos, 

un pintor de hombres desnudos y siete gatos dentro de la cocina... 

El dueño del garito pide que baje el continente; 

es difícil que lo haga, porque desde arriba atisba golondrinas que llenan el cielo 

de sombras maravilladas por la velocidad de su sonido. 

Escucho a los Kinks, ahora.