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Allen Ginsberg, tras leer las críticas oficiales a su poema Aullido:
"La poesía ha sido atacada por un aterrorizado hatajo de ignorantes y pelmazos que no comprenden cómo se hace, y el problema con estos cretinos es que tampoco la reconocerían si se les apareciera en mitad de la calle y se los follara a plena luz del día."

jueves, 22 de octubre de 2015

Estaban tan cerca...



Sabíamos que grises y uniformes volverían

a esposar la cresta que apoya cada tarde el último destello, 

el más encarnado en el cráneo de los siglos.

Estaban tan cerca, 

que vivíamos más de lo esperado; 

más abiertas las manos, constantemente; 

constantemente, más veloces los pies que el vuelo de una mosca

viajando con las luces. 

Después llegaron las trampas en los rellanos, 

las voces de óxido amargo, 

animales con nuestros ojos en mil carteles de "Se busca".

Casi ni lo advertimos, concentrados en curar heridas

-tú la mía y yo la tuya- 

con bálsamo de aire y vino de Orión 

y panes de música de armiño. 

Me gusta que tu piel tenga siempre ese color 

de inocencia distraída.









3 comentarios:

Alberto Masa dijo...

Es usted una excelente poeta que, naturalmente, tiende al desencanto.
Le agradezco mucho su visita.

susi underground dijo...

El agradecimiento es mutuo, Don Alberto, pero imperdonable que le haya encontrado tan tarde. Como a veces pasa con estas cosas, una casualidad me puso... a sus pies, caballero.

Alberto Masa dijo...

:) Sólo me represento a mí (no soy un caballero).

Salud,
A.

(Me encanta este lugar)