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Allen Ginsberg, tras leer las críticas oficiales a su poema Aullido:
"La poesía ha sido atacada por un aterrorizado hatajo de ignorantes y pelmazos que no comprenden cómo se hace, y el problema con estos cretinos es que tampoco la reconocerían si se les apareciera en mitad de la calle y se los follara a plena luz del día."

lunes, 31 de octubre de 2011

Un trazo negro


Dedos como tentáculos fluidos, obra de orfebre,

sinuosidades enfrascadas en vidrio soplado 

cuando la cáscara del huevo se resquebraja

porque le llega la hora.

Elegante acupuntura que no hiende el meridiano

si se abren las carnes al oler la rama 

que señala al cielo cuando está al rojo blanco

por una mítica fragua. 

Palabras y más palabras para pintar un trazo negro

en el lienzo alborotado.

Cadáver exquisito nº 4

Mona Lisa anthony
Actores del cadáver: Susi, Freaky y Tommy, el franchute con más sangre en las venas que he conocido nunca.
Se nos va a las alturas estelares para seguir la búsqueda que no cesa, la que le mantiene con vida.
Queremos verte pronto, amigo.
Un abrazo sin dios ni amo.

¡Qué fiestuka de puta madre!
Todos se ponían hasta las cejas de todo, no faltaba nada, ni pan ni mujeres JAJAJA...
Hasta que llega el Papa y zarandea el aire con su sotana de un blanco indescriptible,como reminiscencias de hongos en la lengua de una vaca loca.

Seguramente enviaremos los sellos dentro de los sobres para que viajen con más privacidad de la que hay por las esquinas.

CARRÁN, CARRÁN, y que la virgencita baje del cielo con San Juan de Aznalfarache, los Santos Cocotillos y los Santos Cocotones para flotar como si fuera un overboard de ésos, pero se empezaron a inflar y tuvo que dejar la cabeza en el agua. Nadó hacia la superficie como un demente y la recogió. Una tía con bañador rojo, tipo Pamela Anderson, atravesó las arenas calientes de la playa para tirarse en plancha al mar camino de agua sobrevenida por un milagro indeciso de alguna ley natural que resurje del corazón de los astros más lejanos y más mohinos de todas las estrellas y los planetas perdidos con mala leche, la de siempre, está que te saca de quicio, que te deja todo enchinado.

Te pasas toda la vida en este antro para que luego te echen a la puta calle en pelotas. Es así la movida, estamos todos bien jodidos con la hipoteca, la suegra y ahora el paro que aumenta y el Athletic que baja a segunda planta, pero cómodamente, en un ascensor plateado con detalles de ébano. Un proyecto llevado a cabo por Sir Arthur Levitey, de los Levitey de toda la vida.

Los rododendros se amotinan en la fábrica de cerveza de al lado y los gladiolos se van a la playa con paraguas para viejas y microcéfalos, y setas para hacer una buena sopa. Dicen que se ha puesto de moda en Taiwan. Le echas fetos de focas maltratadas y esperma de gorila en vías de extinción y te sale un caldo que está de muerte, con sus fideítos y todo, con sabor a fiambre descompuesto por la hiriente temperatura que a esas horas ataca desde todos los puntos cardinales de la estrella de los vientos cuando se mueve sobre la risa de la Mona Lisa, que sube a su vehículo de tres ruedas, escapa entre la nube del monóxido de carbono del tráfico y desaparece para siempre.






                          No desaparezcas para siempre, loco Tommy.

sábado, 29 de octubre de 2011

Ella es















Ella existe más allá del muro de piedra de una montaña vertical en sus matices.
Es, porque expone su necesidad sin maquillaje
ni licencias al prêt à porter.
Prepara su viaje mirando el mapa,
no deja al azar las alas de su caótico vuelo
impregnado de cementos a desarmar
por las semillas de la hembra que coloca.
Es de admirar el rayo de verde sustancia,
la pasividad del otoño en la resta y la suma que se
divide para multiplicar los cantos en primavera.

viernes, 28 de octubre de 2011

Épica


En la rodilla el mordisco de

una araña, envenenada la

sangre y la frente vacía, cuelgan

del cuello circonitas lavadas

con alcohol de farmacia, brillan 

como ascuas en ese portal sombrío

que fue testigo de una hoja calada

entre dos costillas.

Y después el ruido del viento

colándose por las rendijas de la

antigua casa que sólo reclamaba

un factor de riesgo para sentir

algún espejismo de vida.

Exposición de ruinas, 

maravilla de las ciencias inexactas

analizando una épica maltrecha

en el silencio de una mirada.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Escuela de ultras: Gooooool!

 





Hoy es el día del santo deporte,
el día del Señor... gol.
Los apóstoles salen por la puerta del graderío
en calzoncillos y chanclas de clavos,
no vayan a resbalarse.
Será luego cuando marquen un tanto
y se froten entre ellos,
mente enferma en cuerpo sano
que no sabe que su sudor
redime dinero sucio en el albero
mientras los buitres planean
haciendo círculos sobre el estadio.

No apto para almas sensibles


¡Y así perviven los estafilococos
que habitan en la boca y en el ano!
Masas de células presentan racimos
como uvas desabridas tridimensionales
en temperaturas menores de 60º
o en cantidades ingentes de cloruro de sodio.
Las glándulas sudoríparas facilitarán su entrada,
y focos secundarios de infección podrán alojar
estas bacterias, posiblemente fulminantes
para las almas estrictamente sensibles.
Felizmente, otras estamos hartas de soportar
los ecuménicos balanceos del incienso
del botafumeiro que no descansa
en su periférico viaje.



Ananké


El espíitu se vuelve cielo 
en un cielo plagado de hipotecas.
Pobre ingerencia la que quiera ver las cuentas 
de las que se pueda sacar algo.
A ver si sobrevivimos... no importa... 
Somos los eternos perdedores de la mugre, 
el ananké primigenio.
Se dan entre ellos los premios a todo color 
¡qué bueno!



lunes, 24 de octubre de 2011

Átomos



La luz reclama su sitio en la cueva
de dos bocas respirando la presencia 
idealmente encarnada en un misterioso fluido, 
atómico espasmo 
de la sutil materia plana.




Susurros



Al volver el alba regresan los brillos
desmadejados entre uñas afiladas,
la llama se desentiende de todo
lo que no sea el fulgor eterno
de la negra sima por donde sólo cabe
el hilo que habrá de enhebrar una aguja.
Ni ruinas ni esperanzas que desgasten sus gargantas 
intentando hablar al viento, 
sólo susurros de luces 
al otro lado de la idea 
subidos sobre labios
que saben que existen las claves
más allá del conjuro de las brujas.

domingo, 23 de octubre de 2011

De ida y vuelta


Haremos que se muevan las ancas del planeta,
que el impulso del salto sea 
como el de Jesse Owens al romper un techo de cristal,
que las fibras del asfalto huelan a rosas del campo,
que las hebras de las plantas sepan a aceite quemado,
que el sonido primigenio toque la espuma del mar...

Y entre versos descarados que encaran la necesidad
inventaremos el mágico espacio manejable, 
un tiempo tan inestable como el CH4, tan obediente 
como el volante de un auto, tan exquisito 
como una copa de champagne en la cima del abismo,
tan anodino como una cifra perdida en el Ganges,
tan importante como el estado de tu comunidad.

Las notas del amanecer concuerdan con la quimera
nacida en lo profundo del útero, 
cuando el miedo aumentaba el placer de imaginar.

viernes, 21 de octubre de 2011

Hércules y Ónfale

'Besar en otro lugar que no sea en los labios es como fumar sin inhalar',
dijo antes de cerrar la puerta dejando un estrépito de copos dorados tras ella.


La pantalla chinesca cobró vida de repente para traer a la memoria una historia de dos en la que nadie pierde 
la partida en un frente al final reducido a cenizas de labios-enredadera.


Era, era.... era como una esquirla 
en la tibia que sostiene las columnas de Hércules.
Ónfale, reina de Lidia, creyó advertir el fundamento de una dolosa osadía en la reparación de las sales que volaban tras el rastro de un paraíso de oxígeno sin levantar el suelo para subir un poco más arriba.

jueves, 20 de octubre de 2011

Murphy

Sabor a barro seco, 
cabezas a la fuga,
disco fragmentado, 
alta resolución de imágenes
en lo alto de las esquinas,
descenso de leucocitos  
sobre la linfa ahogada, 
latidos sin fondo, 
sangre colorada en venas prietas,
células muertas, 
neuronas transferidas al ocioso mundo 
   de una reina sin trono por la ley de Murphy...

¿Quién era ése, que da nombre a algo de lo
que todos hablan para justificar no hacer nada?



martes, 18 de octubre de 2011

Canción para Isabel


                                                           Frente de Somosierra, Madrid, 1936


Era Isabel una niña que siempre se reía 
de los cuentos de las viejas de su calle.
Le decían: 'niña Isabel, ten cuidado, 
donde hay amor, hay pecado'.

Y entonces libraba al viento su carcajada
de amatista con corales recién llegados
para ella del confín de todos los océanos.

En el tiempo de los truenos cogió un fusil
y se echó al monte, llovían balas igual
que cantos de libertad a martillazos,
y por las noches pensaba en volver 
a la casa de todos, 
recién pintada de blanco.

'Donde hay amor, hay pecado', volvieron a decir
las lenguas de las hienas disfrazadas de corderos.
Y ella cantaba su risa como quien suelta un pájaro
encerrado en una jaula.

No hay pecado en el amor, sabías,
no hay pecado en el sentir, decías,
no hay pecado, no hay pecado, soñabas...








Canción para Miguel

                                                             Calle de la Fe, Lavapiés, Madrid

Si fuera posible sondear el misterio
de tu voz rota por mil abriles;
adivinar qué opina el destello del tiempo
de tu rostro;
hacer filigranas trenzadas en los ojos
de Isabel, que amaba. Aunque fuesen las calles de dolor,
miraba erguida y de frente.

Si fuera posible, me dirías lo de siempre:
que me parezco a ella, que mi risa te recuerda 
su campanilla vibrando por el aire de la vida,
que su sonrisa era ancha, interminable,
perennemente escrita en ese rostro de luna
que una vez paladeaste 
bajo el rugir de las bombas asesinas.

Si fuera posible, te diría que te busco 
en cada pupila que encuentro, por si acaso
lo casual hiciera real el acceso a tu mundo
de aventuras con la muerte cada vez más cerca
y el amor en las entrañas de tu idea,
esa niña hecha toda de líquido elemento.

Si fuera posible, Miguel, te diría que paseo
por tu calle a la espera de una sombra escondida;
esperanza
que nunca abandona a sus hijos predilectos,
seres específicamente creados para surgir
de cada patada a los charcos,
de cada amor enardecido,
de cada cerebro pensante,
de cada mirada preguntando al cielo.





lunes, 17 de octubre de 2011

Sacralizado








Cuando despierta se siente extraño,
de los ojos sólo salen rumores de sombras,
el eco se distorsiona,
nubes y sol y plantas,
pero todo es gris verdoso...


Parálisis de vapor sólido, calma,

trazos asomados por el vidrio desmembrado,

cánticos de un pulmón de voces

que parecen nacidas de voraces bocas,

madera y tierra mezcladas con agua 

y un poco de éter, 

puede que también 

algo de fe en las mil presencias de la selva 

para articular la primera parte del milagro.


Un ser de agua se convierte en planta,

'toma un pedazo de mi, aprenderás a cantar',

y el niño al tomarlo se endereza, camina,

lanza al horizonte miradas que son preguntas,

llueve sobre el fondo de su pecho una mente 

líquida, 

conoce la pasión a partir del hueso sacro.




sábado, 15 de octubre de 2011

Sanciones

                                                                                      Ma tristesse


Sanciones protocolarias han sido impuestas a las máquinas tragaperras... echó la última moneda que llevaba en el bolsillo. 
Nada, el premio no salió a pasear por las aceras de las calles grises, por el gris de las calles tuertas, por la versión bienintencionada que sugirió a McLuhan que esto se podría arreglar de alguna forma...
A la vuelta de la esquina se encontró con lo oscuro, un gran esfinter entregado a la misión que la naturaleza le había encomendado.
Aquella noche no le ayudó el azar, todo había salido mal, ese mal que ataca cuando menos te lo esperas... 
Esperas, pero nunca llega el espectáculo perfecto en el circo de los payasos listos, esos que hacen  llorar y llorar y llorar dirás que no me quisiste pero vas a estar muy triste por la oreja que se quitó el loco del pelo rojo, el pelo rojo y las ideas se callaron en el mercado de abastos.
Se situó en la fila que le correspondía en la parada de los monstruos, porque sabía que era único.

Cajas de cartón

Cajas de cartón para guardar mis cosas.

¿Pero dónde están mis cosas?
Dicen que se perdieron 
en las hogueras de Salem,
en la cama de Van Gogh, 
clamando al cielo en Juárez,
en Samos, con el primer rayo de sol,
en el ghetto de algún atribulado barrio...¡Pasta de madera con las cajas de cartón...! 
Haré un sillón que contenga mis privilegios, 
como por ejemplo,
sacrificar una luna por un pensamiento, 
reglamentar mi espacio 
con espigas de trigo, 
acomodar mi equipaje en un bolsillo 
lleno de piedras de ámbar 
o resucitar en cada acto de fe 
que protagonizan mis labios.



Esto no es un sueño





Un tenista homosexual me agrede 
con su raqueta
porque un hombre con ojos de deseo 
no le mira a él,
que va tan guapo de uniforme, 
pequeño cocodrilo de
fauces abiertas.

Ahora habla de la bondad 
de los pepinos españoles
-ayudemos al agro, comámoslos-, 
dice mientras el tráfico no avanza 
a causa de la imparable ola humana
que sube y baja por la montaña sagrada
 con un bar en cada puerta.

El alto y fornido camarero libanés 
acaricia espaldas, sólo las de machos, 
cultura relajada en baños turcos y jaimas
con aroma de menta, de haschisch encendido 
y simiente de vida muerta.

Y esto no es un sueño, no lo es, 
me digo al mirar desde atrás
los cuadros para una exposición 
que se defienden como pueden 
del siniestro peligro de extinción 
encaramado sobre la guerra.

El hilo que late

Carlos Castaneda




El ala del águila alejará el sudor
del cuerpo a la intemperie
para cubrirlo de escarcha dimensionada
en el arrecife de los claustros sin tejado.

Revuelta de los sentidos 
sujetos
por el anzuelo escondido.



Y tras una revisión del tiempo,
se desvelan como Salomé
los caminos que no existen,
que siempre se pisan, 
pasillos anaranjados
ante el fulgor de la noche 
agraciada en firmamento.

Miles de heridos esperan anestesia
entre gemidos controlados por el uso del curare.

La gran figura del siglo XX se revela en la pantalla
y se arropa con lianas fraternales, fuertes, verdes
como espíritu de hojas de acebo recién mojadas.

Estoy y no en las hebras de un hilo que late 
en cada hueco de la fibra de una cabeza que habla.


viernes, 14 de octubre de 2011

Las 13 horas




A las 13 horas llegó

la inexactitud

de su presencia,


se movió rápido por la casa,

apenas unas miradas sin ganas,

sólo un último favor

y ligeros reproches

por la costumbre.

                  Puerta cerrada.
                               Uno delante, otra detrás.
                                           Recordar lo que estaba haciendo antes de la
                                                 intromisión, activar la circulación sanguínea,
                                                                 buscar el tabaco,
                                                                                 coger un pitillo,
                                                                                                lumbre...


mudras

jueves, 13 de octubre de 2011

Hambre

 



Ahora está con los ojos abiertos.
Dice que tiene hambre,
hace mil días que quiere comer 
las espinas de un cactus
de interminables aristas.

Perforando la garganta 
para que salga el aire acomodado 
sin permiso en la faringe,
el haz de músculos que forman la lengua 
recorrerá mil años luz 
en un micro de pestaña.

       El orbicular 

                rodeará 

                          el sonido 

                                    del abismo 
       
                                              y entonces

                                                          llegará 

                                                                   la calma.









Cadaver exquisito nº 3


Escrito por Freaky & susi










Latas de cerveza vacías sobre la mesa... paquetes de tabaco por 
el suelo... en el aire música de r&r... el balcón abierto de par en par... 
ruido de coches... gente... sirenas de ambulancia... rugido de autobuses...


Un cielo como un martillo de plomo sugiriendo mil excusas para no 
tener que hacerlo. Estoy harta de coños ensimismados que no 
salen de su ventana de suspiros de nácar, como una casa de 
caracolas con una perla dentro, encerrada. El oxígeno ilumina uñas 
y pestañas, pelo de terciopelo azul y capa negra, brillante, con forro 
rojo de seda, zapatos de claqué y pajarita para la ocasión, 
una botella de Dom Perignon, como en las novelas francesas, y un 
ventanal con vistas al mar, la luna brillando sobre un piano de cola de 
negro charol. 
Los músicos interpretan Sommertime mientras la brisa marina inunda 
toda la estancia.


La princesa está triste, está triste la princesa porque bajo su colchón 
se esconde un guisante que no le deja dormir...
¿se esconderá a la intemperie? 
¿o preferirá mostrarse en lo oscuro de los tiempos?


Y volviendo a lo que nos interesaba, qué pobres son los abyectos 
catecúmenos que quieren imponer el rastro de una herida sangrante.
A altas horas de la noche respiramos el latido de una jarra llena de 
lágrimas de asfalto y de papel mojado... en la fría noche de diciembre 
algún gato llega  doblando una esquina, sonríe y rápido escapa hacia 
el fondo oscuro de la noche... ahí desaparece.
La lluvia fina moja mi pelo y las luces de los bares comienzan a 
distorsionarse por el alcohol.


Bravo por la pesadez del átomo grandioso perdido en el alcantarillado 
de la quimera.
Puede que sea estatua en el río... 
o puede que abra las puertas que el mar no tiene.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Algo se esconde

Creo que se produjo un accidente 
en algún momento del transcurso
¿...suposición onírica o
posible respuesta...?

Estoy casi segura de que alguien dio 
un traspiés y despertó el aleteo 
de una minúscula y fugaz mariposa.

He mudado la piel, 
cambié un horizonte
de profundas convicciones 
por hechos amontonados 
en una bolsa de basura,
el ombligo se pregunta
con la boca abierta 
qué está pasando.

Y algo se esconde detrás de la esquina...



martes, 11 de octubre de 2011

Cables sueltos


Puede que revienten los tímpanos
para apreciar mejor el sonido.

Un letánico rosario asusta a las parejas de amantes
en el cementerio, a plena luz del día,
voces encapsuladas en el río de la memoria.

La mística histeria desvela las visiones del ojo del sol
detrás de una simple asunción, el carnaval apacigua 
los rastros de la tormenta,
la dorada ensoñación nos hace grandes ante
los gigantes de frágil vidrio descascarillado.

Y así, como si nada, las virtudes se cambian el nombre 
para adaptarse a las silenciosas llamadas
de un ente con mil cabezas fraguando la antagonía
en el espacio virgen de un ritual macabro.